¡No somos mercancías! Cómo las políticas públicas de la UE convierten los intereses corporativos en «interés general» Autores: Autores corporativos: 2008 ¿Se puede luchar contra las causas de la pobreza sin cambiar radicalmente los cimientos de las políticas públicas y el sistema económico global? Pensamos que la lucha por la justicia global implica, sin duda, resistir y desmantelar las políticas comerciales de la Unión Europea, actualmente vestidas de la estrategia comercial y de inversiones "Europa Global: Competir en el mundo", y que se expresan a través de varias negociaciones paralelas de Tratados de Libre Comercio de la UE con medio mundo así como políticas tan escandalosas como la "cooperación reforzada para facilitar a los exportadores europeos el acceso a los mercados" o la estrategia integrada para garantizar a la industria europea el acceso a las materias primas en el Sur Global.: 001* IntroducciónAgricultores de Ghana y otros países africanos organizaron a finales de septiembre de 2008 una gran manifestación para exigir a los gobiernos reunidos en la VI Cumbre de los países ACP que renuncien a la negociación de los mal llamados Acuerdos de Asociación Económicas (EPA, por sus siglas en inglés). Los campesinos fueron acompañados por una amplia coalición de movimientos de la sociedad civil, tales como Ghana Trade and Livelihoods Coalition, Ghana Trade Union Congress (TUC), Third World Network Africa y General Agricultural Workers Union (GAWU). Llevaban pancartas y carteles, en los que se podría leer "No a los Tratados de Libre Comercio UE/ACP", "Get up, Stand up Stop EPAs Now", "Paremos la recolonización de los países ACP por la UE", "EPAs=pobreza y hambre". En abril y septiembre de 2007, así como en septiembre de 2008, miles de manifestantes se unieron en todo el mundo para protestar contra los Tratados de Libre Comercio de la Unión Europea (UE). Activistas, trabajadores y agricultores de Europa, África, el Caribe y el Pacífico, participaron en diferentes Días de Acción Global para protestar simultáneamente contra las negociaciones entre la Unión Europea y los países ACP (África, Caribe y Pacífico). Argumentan que los acuerdos de libre comercio, tal y como están propuestos por la UE, destruirían los medios de vida y el medio ambiente y socavarían el desarrollo futuro y los procesos de integración regionales. Diferentes coaliciones de movimientos sociales y ONG han demandado en repetidas ocasiones a los Parlamentos nacionales y a los Gobiernos, así como a las instituciones de la Unión Europea, que abandonen estas negociaciones. Junto con el Cambio Climático y los conflictos ambientales, las guerras y los conflictos armados, el patriarcado, la deuda externa o el injusto reparto de las materias primas, las políticas de "libre" comercio son uno de los mayores obstáculos para alcanzar la justicia social, la igualdad y la sostenibilidad ambiental en el mundo. Esto queda refrendado en incontables protestas y movilizaciones durante los últimos 20 años contra la Organización Mundial de Comercio (OMC), los Tratados de Libre Comercio y las políticas gubernamentales, a lo largo y ancho del planeta. Desde la popular manifestación en Seattle en 1999 bajo el lema "No somos mercancías" a las recientes marchas campesinas en Accra, pasando por la victoria de la Alianza Social Continental por derogar el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) en 2005, los 703.588 sufragios del No en el referéndum sobre el TLC Costa Rica-EEUU, y las protestas masivas en Corea del Sur, la India, Tailandia, Indonesia y Filipinas contra diferentes negociaciones comerciales. De hecho, una de las rebeliones que más apoyo recabó entre los movimientos de resistencia y de solidaridad internacional, el levantamiento Zapatista en 1994, decía "¡Ya Basta!" a los efectos devastadores de un tratado de libre comercio entre EEUU, Canadá y México, para los pueblos indígenas, el campesinado, los trabajadores y el medioambiente. En la mañana del 1 de enero de 1994, el gobierno mexicano despertó para encontrarse con que un grupo de pueblos indígenas llamado Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) había tomado el mando sobre varias ciudades de Chiapas, en resistencia al Neoliberalismo y al Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA). El primero de enero era el día en el que entró en vigor el NAFTA. Queremos señalar con este texto, por un lado la relación entre las políticas comerciales internacionales y las crisis actuales, como la crisis financiera, alimentaria, energética y ambiental. Por otro lado, cómo una compleja estructura política, jurídica y económica, que conocemos como Derecho Comercial Internacional, no sólo supone cientos de miles de folios de tratados y leyes, sino una de las bases fundamentales del funcionamiento del capitalismo global, lo que contradice cualquier intención gubernamental de "luchar contra la pobreza", "aliviar el hambre" o "frenar el calentamiento global", puesto que las políticas públicas se basan en el "crecimiento económico" y la "competitividad". No sólo porque la mayor parte de los presupuestos generales del estado van destinados a incrementar las relaciones de poder desiguales, sino que crea, ahonda y vela por una "profunda asimetría existente entre le Derecho Comercial Global y el Derecho Internacional de los Derechos Humanos", como lo expresa Juan Hernández. "Es decir, entre la seguridad jurídica que se reclama para los derechos de las multinacionales y la débil tutela que se establece sobre los intereses de las mayorías sociales", advierte este profesor de la Universidad del País Vasco y miembro de Hegoa. Asimismo queremos poner de manifiesto la equivocada apuesta comercial del Gobierno español que, junto con el resto de la UE, despliega sus fuerzas diplomáti- cas para colaborar con la OMC y, además, cerrar tratados bilaterales -bajo la estrategia comercial y de inversiones de la UE llamada "Europa Global: competir en el mundo". Por último queremos sumar más organizaciones, redes y personas al creciente movimiento de resistencia en todo el mundo para cambiar la política comercial de la UE.102* El capitalismo global y el "libre" comercioEn medio de la actual crisis económica global, las siguientes reflexiones de Ramón Fernández Durán, militante histórico de Ecologistas en Acción y uno de los autores de referencia en la crítica del capitalismo global como motor de desarrollo y de lo que él mismo ha denominado como "globalización armada", en su libro Capitalismo (financiero) Global y guerra permanente del año 2003, se vuelven más que vigentes: «Las tensiones Centro(s)-Periferia(s) no harán más que agudizarse de cara al futuro. El nuevo capitalismo (financiero) global está provocando una verdadera caída en el abismo de las Periferias, que además son abandonadas a su triste suerte. Lo acontecido en los últimos años demuestra que se puede excluir a naciones enteras (caso Argentina, p.ej.) e incluso continentes enteros como África. Antes, el capitalismo en su expansión incluía a territorios y hasta (en parte) a sus poblaciones, eso sí, destruyendo sus formas de vida tradicionales; pero el nuevo capitalismo (financiero) global excluye más que integra, tanto en el Centro como en las Periferias, pero muy especialmente en estas últimas. Así, por ejemplo, "la expansión de la agricultura industrializada pone en peligro la existencia de la mitad de la humanidad", (...) "El capitalismo global ha iniciado una gran ofensiva mundial contra la agricultura campesina [...] La lógica que dirige esta sistema no está ya en condiciones de asegurar la simple supervivencia de la mitad de la humanidad" (Amin, 2002). Además, es de resaltar la importancia geopolítica que tiene la agricultura y el control que los países centrales tienen sobre la producción mundial de alimentos básicos, que se está utilizando también como arma política de primer orden. Se podría pues afirmar que la mitad de la humanidad es absolutamente "inútil" para el capitalismo global actual (pues no cuenta ya ni como productora ni como consumidora), y que se quiera o no se quiera más de tres mil millones de personas están condenadas, a medio y largo plazo, a ser excluidas. (...) La ilusión del "desarrollo" para todos, y en particular para los países periféricos, hacía tiempo que estaba en crisis; y la situación brutal creada por las crisis monetario-financieras en las Periferias Sur y Este a lo largo de los noventa ha hecho que el mito del desarrollo se termine de desmoronar. (...) A pesar del fuerte crecimiento de la economía mundial en los últimos sesenta años[1] , y de la aún mayor intensificación de los flujos comerciales planetarios, los países periféricos no hacen sino caer en una sima que parece no tener fondo.»[2]. La imposición de un régimen económico y financiero global dominado por el capital transnacional productivo, y sobre todo por el financiero especulativo, sólo se iba a poder llevar a cabo con la ayuda de las políticas públicas adecuadas, apoyo económico desde los presupuestos públicos, así como la creación de instituciones internacionales como la Organización Mundial de Comercio (OMC) y de marcos legales que garantizaban un elevado grado de liberalización y desregulación no sólo en las finanzas, sino también de la llamada inversión extranjera directa (IED) y del comercio. De acuerdo con Juan Hernández, «una de las características más destacables de los sistemas jurídicos internacionales en la actual globalización neoliberal reside en la debilidad, cuando no ausencia, de normas universales entendidas como vehículo de los valores de la comunidad internacional. El marco legal mundial del sistema capitalista está formado por un conjunto de normas que organizan todo tipo de actividades económicas en el plano global, sin discriminaciones aparentes y sin tratos preferenciales. Sin embargo, las relaciones de fuerza, en su expresión más cruda, la guerra unilateral y las relaciones bilaterales asimétricas, es decir, desiguales en el ámbito del comercio internacional y financiero, son la "norma" del sistema capitalista (Klein, 2007). La globalización económica diseña un marco jurídico, político y económico en el que las empresas transnacionales se desenvuelven sin contrapesos suficientes. El Derecho Internacional de los Derechos Humanos no tiene articulados sistemas jurídicos capaces de someter a las multinacionales bajo control. Tanto los sistemas universales de protección de los derechos humanos y laborales fundamentales, como los códigos externos ad hoc y los internos no pueden neutralizar la fortaleza del Derecho Comercial Global.» [3]. "Uno de los dogmas inapelables de los tratados de libre comercio que se han firmado en la última década o que actualmente se negocian en gran parte del mundo", afirma la ONG GRAIN, "es que no se puede controlar ni condicionar el flujo internacional de mercancías". Así, los acuerdos promovidos por Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, Tailandia, China y otros estados, incluyen cláusulas como la siguiente: «...Ninguna Parte podrá adoptar o mantener ninguna prohibición ni restricción a la importación de cualquier mercancía de la otra Parte o a la exportación o venta para exportación de cualquier mercancía destinada al territorio de la otra Parte...» Los negociadores gubernamentales han sabido en todo momento que la regla anterior incluye los alimentos, explica GRAIN, "es decir, al firmar los tratados de libre comercio, los gobiernos saben que renuncian a su capacidad de controlar las exportaciones de alimentos". Aunque la UE en los acuerdos firmados con Chile, Argelia y Egipto permite restringir las exportaciones en caso de escasez aguda de alimentos (sujeto a aprobación de la UE), en los acuerdos más recientes firmados con los países del Caribe y los países del Pacífico la excepción ya no existe, como tampoco existe en las propuestas de acuerdo de la Unión Europea con Centroamérica o con los países de África Central, según GRAIN[4]. Desde la inclusión del sector agrícola en los acuerdos de la OMC a partir de 1995, con la entrada en vigor del Acuerdo sobre Agricultura, se han forzado a los países a "liberalizar" sus mercados agroalimentario-ganaderos, privatizando los fondos de reserva de cereales administrados por el Estado, reduciendo las tasas sobre la importación (lo cual fue una pérdida importante de ingresos para los países importadores) y aceptar importaciones de al menos 5% de su consumo interno. Asimismo, las políticas de ajuste estructural de las Instituciones Financieras Internacionales y la OMC forzaron a los países del Sur a disminuir su inversión en la producción alimentaria y su apoyo a los/as campesinos/as y pequeños agricultores, que son las claves de la producción alimentaria, destaca en su "Una respuesta a la Crisis Global de los Alimentos" La Vía Campesina[5]. Un ejemplo: Después de 14 años del NAFTA (Tratado de Libre Comercio de Norte América) México pasó por una gran crisis, llamada con frecuencia la "crisis de la tortilla". De ser un país exportador de granos, México pasó a ser dependiente de la importación de maíz de Estados Unidos. Actualmente México importa el 30% de su consumo de maíz. Hoy en día, las crecientes cantidades de maíz de los EEUU fueron súbitamente derivadas a la producción de agrocombustibles. Las cantidades disponibles para los mercados mexicanos disminuyeron, provocando un aumento de precio y la consecuente inaccesibilidad para gran parte de la población (sobre todo la menos autosuficiente). La ayuda oficial al desarrollo bilateral y multilateral para la agricultura descendió de US-$ 6.200 millones a US-$ 2.300 millones entre 1980 a 2002 (según precios de 2002)[6]. Algo completamente incomprensible y negligente, teniendo en cuenta que tres cuartas partes de la población mundial que vive por debajo de la línea de pobreza, marcada por los 2$ al día, depende directa o indirectamente de la agricultura como medio de vida. Entre 2006 y 2008 algunos precios alimentarios han subido dramáticamente debido a la desregulación e inestabilidad del mercado alimentario internacional, la especulación financiera (con un cambio de tendencias de la inversión inmobiliaria hacía las materias primas, y, muy en concreto, en las materias primas, infraestructuras y empresas agroalimentarias-ganaderas) [7] , y la consecuente volatilidad en los precios alimentarios. Otra causa fue la emergencia de los agrocombustibles - Éric Toussaint del CADTM y muchos otros expertos destacan la responsabilidad de las grandes empresas del agronegocio, que aumentaron la producción de agrocombustibles precisamente para provocar un alza de precios y aumentar su rentabilidad [8] . Un informe confidencial del Banco Mundial (BM) de abril de 2008 demuestra que la producción de combustibles agroindustriales, particularmente los derivados del maíz, son la causa principal de los aumentos de los precios de los alimentos, según reveló el diario británico The Guardian[9]. Según el informe coordinado por economista del BM Don Mitchell, la producción de agrocombustibles es responsable hasta en 75% del aumento de los precios alimentarios, otro 15% se debería a la subida de los precios del petróleo y los agroquímicos. El informe afirma que hay tres factores primarios, que en efecto dominó son responsables del aumento de los precios de los alimentos. Primero, que los granos para producción de combustibles fueron desviados de la producción alimentaria. Segundo, el estímulo a los agricultores para que dediquen más tierra a los agrocombustibles, a costa de la tierra dedicada a producir alimentos. Tercero, la promoción de los agrocombustibles abrió un excelente terreno para la fuerte inversión de los fondos financieros especulativos, causando más aumento de precios. Silvia Ribeiro, Investigadora del Grupo ETC, destaca que los fondos especulativos (hedge funds) salieron del sector inmobiliario en crisis y entraron agresivamente a la compra de stocks presentes y futuros de granos, empujando el alza de los precios, como parte de las apuestas financieras. "Actualmente, más de 60 por ciento de las reservas y producción futura de maíz, trigo y soya han sido compradas por este tipo de fondos"[10]. La falta de control sobre los grandes agentes y de la necesaria intervención estatal a nivel internacional y nacional para estabilizar los mercados, se nombra como otro de los factores que incrementaron, por ejemplo, los precios de los cereales (trigo +130% en el periodo de marzo 2007-marzo 2008; arroz +17% en 2007 y aumentó otro 30% en marzo del 2008), del maíz (+35% entre marzo del 2007 y marzo del 2008), del aceite comestible, de frutas y verduras, sin mencionar los lácteos y la carne, lo que provocó una disminución del consumo de los mismos durante casi todo el año 2007. Y mientras el sector agrícola tuvo en 2007 una producción mundial récord de 2.300 millones de toneladas de granos (un 4% más que el año anterior), la inflación galopante del precio de los alimentos básicos empujó en sólo un año a 119 millones de personas más a una situación de hambre, señala un documento de la ONG Oxfam (datos parecidos publicaron la FAO y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas [11] ). Ahora ya son 967 millones de hambrientos en el mundo. Ante la Cumbre sobre la escalada de los precios de los alimentos convocada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en Roma, en junio de 2008, y en medio de una caída en las reservas agrícolas, de animales de cría y pesqueras, y con un aumento disparado de los precios de los alimentos y los combustibles, más de 900 organizaciones de la sociedad civil internacional exigieron a los Gobiernos e instituciones multilaterales que asuman su responsabilidad en la actual emergencia alimentaria y lanzaron un "No rotundo" a los fracasos históricos que se habían cometido en las políticas agro-alimentarias y comerciales internacionales. Henry Saragih, coordinador internacional de La Vía Campesina afirmó: "esta crisis alimentaria es resultado de la liberalización actual del mercado y la negligencia de las instituciones internacionales y los gobiernos nacionales para la producción de alimentos". Saragih agregó "esto tiene que cambiar. Las familias de agricultores y campesinos necesitan políticas que protejan y estabilicen los mercados domésticos y apoyen la producción de alimentos para los mercados locales y nacionales". En la "Declaración de la sociedad civil sobre la emergencia alimentaria mundial: ¡Que no se repitan los errores de siempre!", impulsada por la Vía Campesina y el Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria (CIP), se exige el cese inmediato de la apertura comercial. "Creemos que el Derecho a la Comida está por encima de los acuerdos comerciales... En la emergencia alimentaria actual, las negociaciones comerciales relacionadas con la comida y la agricultura deben detenerse", afirma la declaración[12]. Pero a pesar de la demanda inequívoca de un "nuevo enfoque", la FAO consagró la liberalización comercial como respuesta para salir de la crisis de los precios de alimentos. "Alentamos a la comunidad internacional a proseguir sus esfuerzos de liberalización del comercio agrícola internacional mediante la reducción de los obstáculos y de las políticas que distorsionan el mercado", decía su Declaración de Roma, y añade que estas medidas "darán a los agricultores, en particular en los países en desarrollo, nuevas oportunidades de vender sus productos en los mercados mundiales y apoyarán sus esfuerzos por aumentar la productividad y la producción". Las organizaciones de la sociedad civil se alarmaron por estas recomendaciones y las del nuevo Equipo de Tareas de Alto Nivel sobre la Crisis Mundial de la Seguridad Alimentaria, formada por agencias de las Naciones Unidas, la OMC, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI). "El Equipo de Tareas de Alto Nivel creado por el Secretario General de la ONU Ban Ki-moon ha recomendado abrir más los mercados del Sur, subvencionar las importaciones de alimentos con ayuda al desarrollo y una nueva Revolución Verde. Esas soluciones serían un obstáculo serio para la soberanía alimentaria del sur global. El plan de acción propuesto no es la receta contra el hambre que dice ser", señaló Maryam Rahmanian de la organización iraní CENESTA durante las protestas de los movimientos sociales ante la Cumbre de la FAO. Diwirgai Martínez, del Movimiento de la Juventud Kuna, de Panamá agrega: "A las compañías transnacionales se les ha dado más espacio que nunca en esta conferencia de la FAO, mientras que los pueblos indígenas, los agricultores, ganaderos y pescadores, quienes trabajan a pequeña escala, han sido más marginados que nunca". La crisis alimentaria actual muestra que las políticas públicas promueven el "negocio de matar de hambre" [13] que mientras casi 1.000 millones de personas sufren de desnutrición, aumentaron las ganancias de las empresas dominantes en el mercado agro-alimentario-ganadero brutalmente (en 2007 las tres mayores empresas comercializadoras de grano en el mundo duplicaron sus ganancias, que alcanzaron más de 5.200 millones de dólares). Durante los últimos años, las falsas soluciones de las instituciones multilaterales y los estados ampliaron el margen de beneficio de las grandes empresas transnacionales de los agronegocios y provocaron más pobreza y hambre. En los primeros tres meses de 2008, los comerciantes de granos Archer Daniels Midland (ADM), Cargill y Bunge incrementaron sus beneficios con relación a los resultados del año anterior en un 55% (US-$ 1.150 millones), 86% (US-$ 1.030 millones) y 189% (US-$ 867 millones) respectivamente. En el sector de semillas y agrotóxicos destacan Monsanto con un aumento del 54% (US-$ 2.230 millones) y Dupont con un 21% (US-$ 786 millones) respecto a sus beneficios en los primeros tres meses de 2007. Todavía más llamativos fueron los incrementos de las empresas de fertilizantes, Potash Corporation subió sus beneficios en el mismo periodo un 185% (US-$ 66 millones) con relación a 2007, y Mosaic hasta un 1.200% (US-$ 520,8 millones). Mientras tanto se han destruido mercados locales, y bienes comunes como agua, tierra y semillas fueron privatizados, impidiendo a los campesinos y pequeños agricultores a suministrar sus comunidades con alimentos apropiados[14]. Según Isabel Bermejo, miembro de Ecologistas en Acción y experta en biotecnología, agricultura y Organismos Modificados Genéticamente, la globalización ha acelerado también el proceso de concentración industrial en la ingeniería genética ha desencadenado una espiral de compras y fusiones empresariales sin precedentes en el rubro agroalimentario, favoreciendo su control por grandes compañías transnacionales. "La posibilidad de utilizar seres vivos manipulados genéticamente en la producción industrial despertó enormes expectativas comerciales en los años 90", convirtiéndose en un poderoso sector económico dominado por grandes trasnacionales farmacéuticas y del ramo agroquímico, que mueven sustanciosas cifras de negocio. En 2004, las 10 mayores empresas del sector farmacéutico controlaban casi el 60% de unas ventas globales de 415.000 millones de dólares, un volumen equivalente a casi la mitad de la renta bruta española en ese mismo año [15] . La concentración era aún mayor en el ramo agroquímico: 10 empresas acaparaban el 84% de un mercado global estimado en 29.566 millones de dólares; las 6 mayores controlaban el 71% y las 2 mayores un tercio del mercado. Algunos expertos pronostican que para 2015 el negocio de los pesticidas convencionales estará en manos de tres compañías agroquímicas: Bayer, Syngenta y BASF[16]. Con motivo de la Conferencia sobre Seguridad Alimentaria de la FAO en Roma, y la reunión anual de la OCDE, más de 240 ONGs, organizaciones agrarias, sindicatos y movimientos sociales de 50 países, promovido por la red "Nuestro mundo no está en venta"[17] , manifestaron su rechazo a los planes del Director General de la Organización Mundial de Comercio, Pascal Lamy, de concluir la Ronda de Doha como "solución a la crisis alimentaria"[18]. En una carta, que los firmantes del Estado español remitieron también a la Ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, y al Ministro de Comercio, Miguel Sebastián[19] , apuntaron que "las negociaciones comerciales de la Ronda de Doha no abordan los desafíos más importantes que enfrenta el sistema alimentario mundial, entre los que se cuentan el Cambio Climático, el agotamiento de los recursos naturales, la cuadruplicación de los precios del petróleo, la ausencia de competencia en los mercados mundiales de productos básicos, la especulación financiera y la expansión acelerada de la producción de agrocombustibles." Además, se subrayaba, la respuesta a los aumentos de los precios alimentarios no debe consistir en profundizar la desregulación de la producción y el comercio de alimentos, porque "consideramos que la Ronda de Doha agravará la crisis volatilizando aún más los precios de los alimentos, incrementando la dependencia de los países en desarrollo en las importaciones, y fortaleciendo el poder del agronegocio multinacional en los mercados agropecuarios y alimentarios". Las organizaciones firmantes reivindicaban, en cambio, herramientas para gobiernos y comunidades con el fin de construir sistemas alimentarios y agropecuarios resistentes, tales como una verdadera reforma agraria y políticas que acrecienten la soberanía alimentaria, estimulen los mercados locales y apoyen la agricultura ecológica de pequeña escala. Asimismo, ingresos estables, seguros y justos a los pequeños productores rurales y el restablecimiento de las reservas de alimentos bien administradas. "Los gobiernos deben crear redes de seguridad y sistemas públicos de distribución de alimentos para evitar hambrunas, y brindarle apoyo financiero a los consumidores más pobres a fin de que éstos puedan comer, utilizando la mayor cantidad de recursos disponibles", se exigía, y una reforma del sistema de ayuda alimentaria para que se compren alimentos producidos localmente.NOTAS:
203* La Ronda de Doha ha muertoAfortunadamente, el director general de la OMC, Pascal Lamy, tuvo que anunciar, a finales de julio de 2008, el fracaso de su excluyente y antidemocrática reunión en Ginebra -que pasó casi desapercibido por los medios de comunicación españoles. Negociar un acuerdo entre siete potencias comerciales y excluir el resto de los países evidenció la falta de legitimidad de estas negociaciones. Incluso la mayoría de los 35 ministros de comercio preseleccionados de un total de 153 Estados miembros, que habían sido invitados por Lamy a Ginebra, pasaron la mayor parte del tiempo, frustrados, esperando los resultados del G7 (EEUU, UE, Japón, Australia, China, India, Brasil). Organizaciones y movimientos sociales antiglobalización de todo el mundo aplaudieron el colapso de las negociaciones de la OMC como un triunfo de los campesinos, trabajadores, y los pueblos empobrecidos, así como una bofetada contra las transnacionales y las políticas comerciales. La red Nuestro Mundo no está en Venta'- celebró que se haya impedido, por el momento, una nueva liberalización del comercio mundial. Desde su creación en 1995, la OMC ha sido cuestionada permanentemente por la sociedad civil y criticada por los países empobrecidos a causa de las terribles consecuencias sociales y ambientales de sus políticas, y también por la falta de legitimidad para negociar tratados comerciales internacionales que afectan a miles de millones de personas. "Las políticas de la OMC priorizan siempre los intereses económicos de las grandes empresas y potencias comerciales, violando así permanentemente el derecho a vivir dignamente de las personas más vulnerables y marginalizadas", manifiestó Iolanda Fresnillo del Observatorio de la Deuda en la Globalización. Lo que llevó a romper la Ronda de Doha no eran "pequeños detalles técnicos" sino una profunda división entre los miembros de la OMC sobre cómo conseguir desarrollo', advierte Iolanda Fresnillo. "Mientras la UE y los EEUU argumentan que la apertura de mercados es la mejor forma de conseguir la seguridad alimentaria, India y China defienden los mecanismos de protección y no están dispuestos a consagrar otras preocupaciones sólo por el comercio". Después de siete años de fallidos intentos de concluir la Ronda de Doha de negociaciones comerciales en la OMC, queda evidenciado que la mayoría de los 153 estados miembros ya no se subordinan a una política de "libre" comercio que sólo favorece a los intereses corporativos del Norte. La UE y EEUU querían lograr un "aumento sustancial" en el acceso a los mercados mundiales de bienes y servicios, consolidando así su dominio y control en los mercados internacionales de comercio e inversión. La mal llamada "Ronda del Desarrollo" no tiene como objetivo "aliviar la pobreza". De los ingresos mundiales (US-$ 96.000 millones) del Programa de Doha previstos para 2015, sólo US-$ 16.000 millones -menos de un centavo por día por persona- llegarían al mundo en desarrollo (el 50% iría a tan sólo ocho países; Brasil acapara el 23%). Sin embargo los costos por abrir todavía más sus mercados superan con mucho las "ganancias". Las pérdidas de aranceles para los países en desarrollo, que muchos necesitan para sus presupuestos de salud y educación, sólo referente a los bienes industriales, podrían ser de US-$ 63.000 millones. Esta ruina no incluye la potencial pérdida de millones de puestos de trabajo debido a la reducción de aranceles, protección y apoyo gubernamentales a sectores sensibles y necesidades básicas. La Confederacion Sindical de Trabajadores/as de las Américas denunció que no existen procesos de evaluación sobre el impacto que pudiese tener la Ronda de Doha, en cuanto a la pérdida de espacio para el manejo de políticas públicas, mayores niveles de desempleo, precarización y pobreza. Estas frías cifras tampoco reflejan la catástrofe humana que acompaña la menguante capacidad adquisitiva por el aumento de los precios de los alimentos y del petróleo, ni los costes añadidos por los impactos del Cambio Climático. La gente está protestando en la calle por los altos precios de su comida, mientras hay una crisis energética por la falta de voluntad política de cambiar el modelo económico, hay despidos masivos por la crisis financiera y hay millones de refugiados por el Cambio Climático. Afrontamos crisis masivas a nivel mundial con relación a los alimentos, la energía, el sistema financiero, y las consecuencias del calentamiento global, que se intensifican recíprocamente. El modelo de comercio que promueve la OMC agrava estas crisis. La incapacidad de acabar con el hambre es una muestra más del fracaso tras décadas de desregulación de los mercados agrícolas. Ni la OMC, ni otros tratados de libre comercio bilaterales y regionales, que se están negociando actualmente, podrán resolver la crisis alimentaria, porque la liberalización del comercio ha socavado la capacidad de los países para alimentarse a sí mismos. La Ronda de Doha agravaría la crisis alimentaria volatilizando aún más los precios de los alimentos, aumentando la dependencia de los países en desarrollo de las importaciones, y fortaleciendo el poder ya concentrado de los agronegocios multinacionales en los mercados de alimentos y agrícolas. Los países en desarrollo perderán más espacio para implementar sus políticas en el sector agrícola, y además verán menguada su capacidad de lidiar contra la especulación con los alimentos y de fortalecer el sustento de los pequeños productores. Presionado por los movimientos campesinos y de pescadores artesanales, el embajador de India ante la OMC, Sunjay Sudhir, reconoció que su "flexibilidad" en las negociaciones depende de las ventajas que puede obtener para "temas claves que afectan a los medios de subsistencia de millones de agricultores y pescadores, y la protección de la infancia así como de las industrias vulnerables". Por ello, uno de los puntos que llevó al derrumbe de la reunión ministerial, tras nueve jornadas de negociación a puertas cerradas, fue el "Mecanismo de Salvaguarda Especial" -que apunta a apoyar la seguridad alimentaria y por el cuál se elevarían los aranceles de forma inmediata en caso de que hubiera una entrada masiva de productos agrícolas en un país-. También influyeron el cruce de acusaciones por parte de las economías más poderosas (EEUU acusó a la India y China del fracaso) y una fractura en el bloque de la Unión Europea. Con una carga de cinismo e hipocresía, el Comisario de Comercio Exterior de la UE, Peter Mandelson, culpó a todos los demás Estados del fracaso de las negociaciones: "La UE siempre ha negociado de buena fe". "Se culpa a India y China por el colapso de las negociaciones, pero son más de 100 países que no quieren sacrificar medidas de seguridad alimentaria ante la reciente escalada en los precios de los alimentos a nivel mundial", explica Jerónimo Aguado, presidente de la Plataforma Rural. "La negociación fracasó porque la UE y EEUU sólo querían consolidar su dominio y control en los mercados internacionales de comercio e inversión", subraya, "están pujando de forma agresiva por una mayor liberalización comercial cuando es el modelo de libre comercio que ha provocado la crisis alimentaria, destruyendo los mercados alimentarios y agrícolas". "El desacuerdo en la OMC sirve también a los campesinos europeos, para evidenciar la desaparición de explotaciones agrarias, así como para denunciar la responsabilidad de la UE y su Política Agraria Común (PAC) por la crisis de la agricultura y la alimentación que se vive en Europa", añade Jerónimo Aguado. La crisis financiera mundial está mostrando el daño que está provocando la falta de regulación de los mercados financieros. Y sin embargo, en el marco de las negociaciones sobre el comercio de servicios, la UE está presionando a los países en desarrollo para que liberalicen aun más sus sectores de servicios financieros dentro del Acuerdo General para el Comercio y los Servicios (AGCS). Este acuerdo promueve la competición internacional, pero sin garantía alguna de que los reglamentos o la supervisión estatal afronten las conductas de riesgo de las empresas, acentuando la probabilidad de futuras crisis. Las negociaciones demostraron asimismo la falta de voluntad política de la UE para frenar el Cambio Climático. Para prevenir que la temperatura media global suba más de 2ºC -lo que provocaría una aún mayor catástrofe climática-, es necesario cambiar radicalmente el sistema mundial de comercio, al ser esta una de las mayores causas del Cambio Climático. Sólo este argumento bastaría para hacer descarrilar la Ronda de Doha. Si la destrucción de bosques supone una quinta parte de todas las emisiones globales de Gases de Efecto Invernadero, el hecho de frenar inmediatamente todo proceso de deforestación sería la manera más rápida y eficaz para reducir estas emisiones. Pero ello implicaría, por ejemplo, que la UE deje de importar productos cultivados en áreas deforestadas como el aceite de palma o la soja. Por otra parte, haber puesto en práctica las obligaciones comerciales adquiridas en la Ronda de Uruguay de la OMC, supuso un incremento del 70% (sobre los niveles de 1992) del transporte de mercancías, altamente dependiente de los recursos fósiles y uno de los mayores emisores de CO2. El fracaso de la Ronda de Doha también pone de manifiesto la equivocada apuesta comercial del Gobierno español que, junto con el resto de la UE, despliega sus fuerzas diplomáticas para colaborar con la OMC y, además, cerrar tratados bilaterales -bajo la estrategia de comercial de la UE "Europa Global: Competir en el mundo"-, mientras la mayor parte de la población mundial está sufriendo las consecuencias de la liberalización comercial, cayendo en el desempleo, viviendo en la pobreza y otra gran parte muriendo de hambre, por falta de agua o enfermedades curables. Por lo tanto no hay tiempo que perder para dar un giro de 180 grados en las políticas comerciales. Si el Gobierno español quiere de verdad reducir los devastadores impactos del Cambio Climático, eliminar las causas de la pobreza y afrontar la crisis financiera, debe cambiar urgentemente su política comercial.304* "Europa Global": la estrategia europea de comercio e inversiones al servicio de las corporacionesParalelo al proceso de ratificación del Tratado de Lisboa, que blinda una UE neoliberal, siendo el crecimiento económico y la competitividad los grandes objetivos de la UE (art. 3 y protocolo nº6), que eliminaría todos los "obstáculos" al libre comercio mundial (art. 10A y 188B) y garantizaría la libre circulación de capitales (art 56 y 57-3), Bruselas ha preparado nuevos ajustes estructurales. Así, en Octubre de 2006, la Comisión Europea puso en marcha su nueva estrategia de comercio exterior bajo el título "Una Europa Global: Competir en el Mundo"[20], la cual plantea nuevas metas para buscar de manera agresiva una completa desregulación de los mercados a favor de las grandes corporaciones europeas y plantea como mecanismo principal para alcanzar sus objetivos la firma de Tratados de Libre Comercio (TLC).NOTAS:
405* ¿Qué es la estrategia Europa Global'?"¿Qué queremos decir con aspectos externos de la competitividad? Queremos decir garantizar que las empresas europeas competitivas, respaldadas por las políticas internas adecuadas, deben poder ganar acceso a los mercados mundiales y operar en ellos con seguridad. Ésa es nuestra agenda". (Discurso pronunciado por el entonces Comisario de Comercio Peter Mandelson, en Berlín, 18 de septiembre de 2006, Churchill Lecture, Ministerio de Asuntos Exteriores, Alemania). Según los documentos elaborados por la Dirección General de Comercio de la Comisión Europea, y de acuerdo con el análisis de la red pan-europea Seattle-to-Brussels - integrada por mas de 70 organizaciones de 16 países- la estrategia persigue lo siguiente: "si la UE desea mantener su competitividad en el mercado mundial, debe intensificar sus esfuerzos para crear oportunidades para sus empresas en el exterior, apuntando especialmente al entorno normativo en terceros países (...) y crear un entorno más favorable para las empresas dentro de sus propias fronteras"[21]. El documento Europa Global: Competir en el mundo' es un nuevo marco para la política comercial de la UE, que abarca varias iniciativas. Peter Mandelson la ha presentado como una contribución de la política comercial a la, así llamada, Agenda de Lisboa de la UE para el crecimiento y el empleo. La agenda externa de Europa Global' es un movimiento muy agresivo para desmantelar "barreras comerciales", tales como regulaciones sociales y ambientales, que las empresas de la UE tienen que respetar actualmente cuando conquistan nuevos mercados y cuando buscan el acceso a los recursos naturales en el extranjero. En el documento se juega con el temor de que países emergentes como India, Brasil y China serán más competitivos que la industria de la UE, mediante la imposición de una política comercial que esté totalmente centrada en ayudar a las empresas para hacerse "más competitivas" y "más rentables". No se tiene en cuenta en este marco comercial el impacto sobre el desarrollo de otros países - cuyos gobiernos tendrán unas opciones más restringidas a la hora de determinar el modelo de desarrollo del propio país, la protección del medio ambiente e incluso la prestación de asistencia a sus ciudadanos (muchos de los cuales viven en condiciones de extrema pobreza). La UE quiere que los terceros países amplíen el acceso a sus mercados, la desregulación de sectores como servicios, inversión, contratación pública y las políticas sobre competencia, así como apliquen los derechos sobre la propiedad intelectual, y todo con la garantía que se beneficiará a las empresas transnacionales con sede en la UE. En resumen se trata de reabrir un programa empresarial ambicioso que ha resultado ser demasiado difícil de obtener a través de las negociaciones multilaterales en la OMC. En el centro de la estrategia Europa Global' está la negociación de una nueva generación de TLC regionales y bilaterales. Otros elementos centrales incluyen la cooperación reforzada para facilitar a los exportadores europeos el acceso a los mercados, diseñado para hacer frente a los "obstáculos" a las exportaciones de la UE; una política para obtener acceso ilimitado a las materias primas en todo el mundo, así como iniciativas para redefinir las relaciones comerciales de la UE con China, India y los EEUU. La otra cara de la moneda es la agenda interna en la UE, por lo general no considerada como terreno de la política comercial. Una vez más se utiliza el temor ante las llamadas economías emergentes y la amenaza, que se dice que representan para el crecimiento y el empleo, para comprometer medidas dentro de la UE que podrían tener amplias repercusiones. Más desregulación y liberalización. Las recetas de Mandelson incluyen una revisión del Mercado Único, una mayor liberalización para eliminar cualquier restricción que podría impedir la expansión de las empresas, y medidas para cumplir con las demandas de otros países para la apertura de los mercados de la UE. Esto podría exponer a todos los sectores a una mayor competencia. Europa Global' endurece así lo que en el lenguaje de la Comisión se conoce como "Legislar Mejor", que es la obligación de someter a cada nueva regulación de la UE - incluyendo las normas sociales y ambientales - a una evaluación de impacto que analiza los efectos de cada legislación sobre la competitividad internacional de las empresas europeas. Esto hace que sea más difícil adoptar normativas medioambientales o sociales, porque las grandes empresas argumentarán que van a entorpecer su competitividad internacional. Europa Global' también propone que, antes de introducir nuevas normas, la UE debería mirar primero lo que otros "competidores principales" están haciendo, sobre todo los EEUU, con el fin de crear una "convergencia reglamentaria": "cuanto mayor es la coherencia de las normas y las prácticas con nuestros socios principales, más se benefician las empresas de la UE".[22]. El Informe de Evaluación del Impacto de la estrategia Europa Global' admite que estas políticas perjudican a los más vulnerables en la UE: "debemos reconocer la repercusión perturbadora de la apertura del mercado para algunas personas, especialmente los trabajadores menos cualificados y más vulnerables"[23]. Europa Global' supone mayor desempleo, precariedad, una profundización de la privatización de los servicios públicos y menos gastos públicos en sanidad, educación, cultura, integración, personas mayores y con discapacidad, además de perjudicar sobre todo a las condiciones de vida de las mujeres y reforzar el dominio patriarcal, concluyó Barbara Specht de la red feminista europea WIDE.NOTAS:
506* El objetivo de la UE: la firma del máximo de Tratados de Libre ComercioLa estrategia Europa Global' propone como principal instrumento para lograr los objetivos planteados los Tratados de Libre Comercio, y particularmente identifica que los mismos deben estar concentrados en países y regiones consideradas emergentes, y con mercados con potencial para una penetración y mejor desempeño de las corporaciones europeas. Sin dejar completamente de lado las negociaciones multilaterales en la OMC, la UE hace con este documento una apuesta clara a la vía bilateral para lograr sus objetivos de amplia liberalización. Esto se debe principalmente al fuerte lobby corporativo europeo ante el lento avance y posterior estancamiento de las negociaciones multilaterales desde 2001, así como a la imposibilidad de incluir temas considerados claves para las corporaciones en la Ronda de Doha.
NOTAS:
607* ¿La Comisión Europea en la cama con el gran capital?La investigación Europa Global': una política de puertas abiertas para los grupos de presión de las grandes empresas en la Dirección General de Comercio de la Comisión Europea de la ONG Corporate Europe Observatory (CEO) [38] pone de manifiesto la estrecha relación de la Patronal Europea, BusinessEurope, en la elaboración de la estrategia comercial Europa Global: Competir en el mundo'. El informe señala cómo se les dio a los representantes de la Federación Europea de Empleadores un acceso privilegiado durante los preparativos de la nueva estrategia, con reuniones exclusivas con el antiguo Comisario Europeo de Comercio, Peter Mandelson, y otros altos funcionarios de la Dirección General de Comercio de la Comisión. CEO escribió una carta abierta al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, reclmándole a poner fin al acceso privilegiado y al control que ejerce el gran capital sobre la política comercial de la UE. La red europea Seattle-to-Brussels' ha organizado en repetidas ocasiones acciones de protesta ante el edificio de la Dirección General de Comercio de la Comisión Europea en Bruselas para denunciar los vínculos estrechos entre los grupos de presión empresarial y las instituciones de la UE que llevan a que la política comercial comunitaria dé prioridad a los intereses empresariales en detrimento de los países empobrecidos y el medio ambiente. La Dirección General de Comercio acogió en octubre de 2008 la conferencia "Hacerse Global: el camino a seguir"[39] , organizada por BusinessEurope, la patronal europea, sobre la situación de las empresas europeas en los mercados globales y el apoyo que puede prestarles la UE. Este evento le sirvió a la promoción de su estudio "Going Global - The Way Forward: securing the EU's export competitiveness" (Hacerse Global - El camino a seguir: asegurando la competitividad exportadora de la UE) [40] , así como para profundizar y llevar adelante la estrategia comercial Europa Global: Competir en el mundo' de acuerdo con los intereses de las grandes empresas. La protesta emplazó a la Comisión Europea a poner fin al acceso privilegiado y al control que ejerce el gran capital sobre la política comercial de la UE, así como a desarrollar una política comercial alternativa que de prioridad a la justicia global y la sostenibilidad.NOTAS:
708* Cooperación Reforzada para facilitar a los Exportadores Europeos el Acceso a los MercadosEn abril de 2007, la Comisión Europea adoptó otra comunicación con el título: "Una Europa global: una Cooperación Reforzada para facilitar a los Exportadores Europeos el Acceso a los Mercados". Esta estrategia desmantela las barreras comerciales en otros países y crea "nuevas oportunidades de exportación". La piedra angular es una nueva "cooperación descentralizada", o sea la creación de grupos de trabajo ad-hoc en terceros países y sobre el terreno, entre la Comisión, los Estados miembros y las empresas. La asociación de Cámaras Europeas de Comercio e Industria, Eurochambres, se mostró encantada. Según su comunicado de prensa, "la estrategia de acceso a mercado es un ejemplo de cosas que están bien hechas". Arnaldo Abruzzini, Secretario General de Eurochambres, dijo: "Nosotros hemos pedido a la Comisión desde hace mucho tiempo que desarrolle una política comercial más activa y que promueva los intereses de las empresas europeas en el exterior". La nueva estrategia es un paso en esta dirección, según Abruzzini. Pocos días más tarde, el 24 de Abril de 2007, el Consejo de Ministros de la Unión Europea de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores aprobó en Luxemburgo el mandato de la Comisión Europea para negociar cinco nuevos tratados de libre comercio con India, Corea del Sur, países ASEAN, América Central y los Países Andinos. Curiosamente, el mismo día, una delegación de BusinessEurope -el lobby de las patronales europeas como la CEOE- se reunió con David O'Sullivan, Director General de Comercio de la Comisión Europea, para hablar sobre las negociaciones en la OMC, demandando un rápido comienzo de las negociaciones bilaterales y disposiciones obligatorias de servicios comerciales. Es evidente que la Comisión Europea ha dado en todo momento a BusinessEurope un acceso privilegiado y muchas oportunidades para influir en la aplicación de la nueva estrategia de acceso al mercado [41] , que propone una cooperación reforzada entre la Comisión, los Estados miembros (a través de sus embajadas) y las empresas, para desmantelar las "barreras" encontradas por las empresas que exportan a terceros mercados. Ello facilita la contribución continua de las empresas en la toma de decisiones sobre las prioridades[42]a establecer en las políticas de la Comisión. "Barreras" que incluyen restricciones sobre el comercio de materias primas, regulaciones medioambientales y sociales, la protección no adecuada de los derechos de propiedad intelectual y normas restrictivas para acceder a la contratación pública o las inversiones.
NOTAS:
809* La prioridad de la UE: Garantías de acceso a materias primas industrialesLa Comisión Europea dio a conocer en otoño de 2008 el contenido de una Comunicación en la que propone una "estrategia integrada para garantizar a la industria europea el acceso a las materias primas no energéticas". Sin dejar de referirse a todas las materias primas posibles, la Comunicación hace especial hincapié en lo que llama "metales de alta tecnicidad", es decir, aquellas materias primas minerales que son indispensables para la fabricación de productos de alta tecnología, muy sofisticados pero de gran consumo, como móviles, portátiles, pantallas, iPod e iTunes, etc. El documento ofrece ejemplos muy claros que ilustran las cada vez mayores necesidades de la industria. Los microprocesadores de los años ochenta, por ejemplo, utilizaban 12 sustancias minerales para su fabricación; los de hoy en día necesitan 60. Un teléfono móvil exige 40 sustancias minerales distintas; las pantallas de los ordenadores y de los televisores, otras tantas. Ocurre que muchas de esas sustancias, por muy diversos motivos, son cada vez más difíciles de conseguir; algunas se encuentran en suelo europeo en cantidades insuficientes o sencillamente no las hay. "Debemos actuar para garantizar que el acceso a las materias primas no encuentre obstáculos", declaró Günter Verheugen, Comisario Europeo de Empresas e Industria. "El objetivo consiste en garantizar que la industria europea pueda seguir desempeñando un papel de vanguardia en las nuevas tecnologías y en la innovación", señaló. ¿Cuáles son las dificultades con las que se encuentra Europa para conseguir materias primas en los mercados mundiales? En primer lugar, las restricciones arancelarias y de otro tipo que algunos países imponen a sus exportaciones. Rusia viene gravando desde hace tiempo sus exportaciones de madera, lo que modifica las condiciones del mercado y pone en dificultades a decenas de empresas del sector en Europa. Según cálculos de la Unión Europea, más de 400 materias primas (chatarra, metales, productos químicos, pieles, etc.) se ven sometidas en el mundo a otras tantas situaciones de restricción por la acción de los gobiernos. Otra dificultad, según la Comisión Europea, viene dada por la escasez de algunos productos y se complica porque su producción está prácticamente en manos de un solo país. China produce el 95% de los metales raros necesarios para fabricar aparatos electrónicos (como el tantalio utilizado para hacer dispositivos electrónicos compactos, como los teléfonos móviles, o el indio, que se está gastando en cantidades sin precedente para hacer LCD para las pantallas planas de TV, cuyo precio pasó de 65 a 1.000 dólares por kilo entre 2001 y 2005). Sudáfrica produce el 80% de rodio necesario para fabricar los filtros catalíticos de los vehículos (a comienzos de 2004, la onza de rodio se vendía a menos de 1.000 dólares, hoy se acerca a los 10.000). O Brasil, que dispone del 90% de las reservas de niobio, fundamental para las soldaduras de aleaciones especiales de acero (gaseoductos, etc.). Muchas de las fuentes principales de esas materias primas se encuentran en países poco estables política y económicamente, algunos muy empobrecidos (con un PIB per capita igual o inferior a 10 dólares por día), lo que les convierte, según la Comisión Europea, "en objetivo de intereses no siempre confesables que, a la larga, no benefician al país propietario y convierten las materias primas en objeto de especulación. Una dificultad más viene dada por la creciente demanda de materias primas de los países de economías emergentes (China e India, fundamentalmente) que, como consecuencia lógica, sube los precios y acelera su desaparición". Algunas materias primas "raras" están en proceso de desaparición, "algunos más cerca de lo que pensamos", subraya la Comisión Europea. A la vista de este panorama, la Comisión Europea propone una nueva estrategia integrada (han intervenido los departamentos de Comercio, Relaciones Exteriores, Ayuda al Desarrollo y Medio Ambiente, además del de Empresas e Industria), en la que se proponen algunas acciones concretas como definir lo que son las "materias primas críticas" para la industria; lanzar una acción diplomática de concertación con los países industrializados y con los que son ricos en recursos; incluir esta cuestión en los acuerdos bilaterales; trabajar desde la OMC para "combatir las medidas de distorsión adoptadas por países terceros". También se desea unir el acceso a las materias primas y la política de ayuda al desarrollo. "Nosotros no podemos utilizar los mismos medios que China (con contratos en exclusiva en África para yacimientos de cobalto, uranio y diamantes), pero disponemos de instrumentos poderosos porque somos el principal socio comercial de los países africanos y tenemos la ayuda al desarrollo, que queremos utilizar para garantizar el acceso a las materias primas", explicó Verheugen. Una de las prioridades de la UE es eliminar las restricciones de las inversiones para el acceso a los recursos naturales, y sobre todo energéticos. Al parecer, políticas de nacionalización de hidrocarburos como en Bolivia o Venezuela están produciendo serias molestias para las empresas europeas. La Unión depende en más del 75% del petróleo exterior, proveniente en gran medida de Oriente Medio, Asia central y África, y en más de un 50% del gas de fuera de sus fronteras, principalmente de Rusia, Argelia, Nigeria y Noruega. Según Ramón Fernández Durán de Ecologistas en Acción, "estos porcentajes se dispararán en los próximos años", con una dependencia del 93% y 84% en el 2030 respectivamente, "conforme se vayan agotando las reservas del Mar del Norte y siga incrementándose el consumo, haciendo a la Unión más dependiente aún del exterior y, por lo tanto, a su economía más vulnerable". La UE ha definido su nueva estrategia energética conjunta en un reciente Libro Verde y el Paquete Energético, en la que se plantea una acción exterior común en esta materia. Se aboga porque la UE en bloque acuda a los mercados globales de combustibles fósiles como un solo agente, para imponer así su capacidad de negociación, advierte Fernández Durán. Según confirma la agencia de noticias IPS, la UE importa 80% de las materias primas que sus compañías emplean para manufacturar bienes, por lo que sus funcionarios consideran que los impuestos y otras medidas aplicadas por los gobiernos de naciones en desarrollo constituyen obstáculos que deben remover. Esta nueva Comunicación tomará en consideración 450 restricciones a las exportaciones identificadas por la Comisión, entre las que se encuentran impuestos a las ventas al exterior para fomentar el procesamiento de materias primas por compañías locales, subsidios y límites a las inversiones extranjeras. Patrick Hennessy, un funcionario de la UE que ha participado en la redacción de los lineamientos, señaló el 29 de septiembre de 2008 en Bruselas, que mientras economías en rápido crecimiento, como China e India, tienen una gran demanda de materias primas, los países africanos cuentan con "enormes recursos" pero al mismo tiempo "problemas muy agudos". Hennessy afirmó: "Es importante tratar de convencerlos de que vean las cosas como nosotros lo hacemos. Esto suena muy condescendiente, pero al menos deberían seguir ciertas reglas comunes como parte de una política industrial sustentable". El comisario de Comercio de la UE, Peter Mandelson, señaló que la Comisión busca incluir cláusulas que prohíban las restricciones a las exportaciones en todos los acuerdos de libre comercio que negocie. Ya están contempladas en los alcanzados con Chile y México y esperan lograr lo mismo con Corea del Sur e India. Mandelson enfatizó que en las industrias química, plástica y de la madera, las materias primas representan un tercio del precio de los bienes producidos en Europa. "La imposición de un impuesto a las exportaciones puede dejar a una compañía europea fuera del mercado de la noche a la mañana", dijo. A su juicio, existen herramientas más específicas y aptas para lograr los objetivos que se mencionan para justificar las restricciones a las exportaciones: fortalecer la industria doméstica, aportar a los gobiernos ingresos fiscales derivados de los impuestos a las ventas externas, o restringir el comercio de productos sensibles desde el punto de vista ambiental, como la madera. "En términos económicos, las restricciones a las exportaciones son una maza antes que un escalpelo", argumentó. Marc Maes, de la organización belga 11.11.11 dijo que es "muy preocupante" que la Comisión Europea haya tratado de convencer a las naciones africanas de eliminar los impuestos a las exportaciones como parte de los acuerdos de libre comercio. "Hay muchas razones por las cuales los países en desarrollo deben mantener controles sobre las exportaciones de madera, por ejemplo", agregó. "Es importante para el medioambiente, para los pueblos indígenas y para los fabricantes locales. Tenemos que decirle a la Comisión que eliminar esas restricciones no es bueno para el desarrollo de esos países", señaló Maes. El chocolate ofrece un ejemplo sobre la forma en que los impuestos a las exportaciones son una fuente vital de ingresos para los países pobres. Casi 60 por ciento de las importaciones europeas provienen de Costa de Marfil y Ghana. Caobisco, el grupo que representa a la industria europea de las galletitas y el chocolate, considera que un derecho de exportación de 26 por ciento aplicado por Costa de Marfil es excesivo. Pero uno de sus representantes, Tony Lass, admitió que "tienen muy pocas exportaciones alternativas, por lo que se puede decir que es razonable que pongan impuestos a las de cacao". Alfredo Valladao, un académico brasileño que enseña en el instituto francés de ciencias políticas Sciences Po, dijo que si la UE quiere que otras naciones eliminen las restricciones a las exportaciones debe primero considerar cómo sus subsidios a la agricultura perjudican a los productores de los países empobrecidos. "Si uno quiere defender la libertad de mercado debe colocar todo sobre la mesa, incluyendo las restricciones europeas a las importaciones y los subsidios a la agricultura. Esto implica algunos grandes sacrificios para Europa", agregó. "No se puede obligar a un país a exportar algunas materias primas y otras no. El colonialismo es cosa del pasado", concluyó Valladao.
NOTAS:
910* Voces críticas con la estrategia comercial de la UE.Varios diputados de Bélgica (y otros países) y eurodiputados abogaron en diferentes ocasiones porque la Comisión Europea suspenda la apertura de negociaciones de asociación y libre comercio con la Comunidad Andina, hasta que se aclaren los vínculos entre paramilitares y congresistas en Colombia. En la II Conferencia Internacional sobre Derechos Humanos en Colombia, celebrada en abril 2007 en Bruselas, Iván Cepeda del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado de Colombia, aseguró que hay "evidencias importantes de pactos entre élites políticas, muchas cercanas al presidente Álvaro Uribe, y paramilitares" y advirtió de que esto pone en cuestión el Estado de Derecho. En abril de 2007 más de 90 redes y organizaciones internacionales criticaron en una carta dirigida a los ministros que "los nuevos TLCs constituyen una grave amenaza a la justicia social, la equidad de género y el desarrollo sostenible, tanto dentro como fuera de la UE"[48] . En particular vulneraría la seguridad alimentaria y generaría enormes pérdidas de empleos. La inclusión de los "temas de Singapur" en las negociaciones, que ya fueron rechazados en el marco de las negociaciones en la OMC, amenaza con restringir las posibilidades de los países en desarrollo para aplicar reglas de inversión, políticas de competencia y compras públicas para promover políticas más acordes con las necesidades de su población, como la lucha contra el hambre, la conservación de recursos naturales y el acceso universal a los servicios públicos. Con la eliminación de todas las restricciones a las importaciones y exportaciones, explica Brid Brennan de la ONG Transnational Institute, se pone en peligro las legítimas regulaciones para proteger el medio ambiente, asegurar el acceso a la salud y otros derechos sociales, alcanzar la soberanía alimentaria o mitigar el Cambio Climático. "Es realmente escandaloso ver cómo está siendo implementada la estrategia comercial bilateral de la UE sólo por los intereses del empresariado europeo que tiene un acceso privilegiado a la Comisión en Bruselas, mientras no ha existido un significante debate público y político", considera Myriam Vander Stichele, investigadora de la ONG holandesa SOMO, ni siquiera en los parlamentos nacionales. De hecho, los parlamentos nacionales de la UE no están siendo consultados sobre estos asuntos y es muy controvertido si deben o no ratificar los acuerdos comerciales que toma la Comisión Europea, incluso a pesar de su competencia "única" en política comercial exterior. El 19 de abril de 2007 en más de 32 países se llevó a cabo una jornada de acción simultánea contra los mal llamados Acuerdos de Asociación Económica que la UE está imponiendo a 79 países del África, el Caribe y el Pacífico, para romper con esta lógica antidemocrática. Estos tratados son de gran envergadura diseñados para obligar a eliminar las barreras comerciales para casi todos los productos importados de la UE. La Comisión Europea está presionando para que esos acuerdos entrañen la liberalización de las inversiones, el comercio de servicios y la contratación pública. Millones de personas perderán su acceso a los recursos naturales, como agua, pesca o madera. Especialmente las comunidades rurales, que suponen todavía la mayoría de la población en los países objetivos de los tratados comerciales de la UE, serán afectadas por la inundación de sus mercados locales con productos agrícolas procesados por debajo del precio de coste. Los pequeños agricultores no pueden competir con las grandes empresas del agronegocio y las cadenas de supermercados, y por ello tendrán que abandonar su actividad y sus tierras. Además las políticas comerciales afectan negativamente a la agricultura familiar europea, insiste Morgan Ody de la Vía Campesina. El 27 de Septiembre de 2007 más de 200 organizaciones de 42 países convocaron el "Día Internacional para detener a los Acuerdos de Asociación Económica entre la Unión Europea y los países de África, Pacífico y Caribe", entre ellas 13 organizaciones internacionales como ACORD, ISP, Vía Campesina y ROPPA (Red de Agricultores y Productores agropecuarios de África Occidental). Miles de activistas, movimientos sociales, organizaciones campesinas, sindicatos, agrupaciones religiosas y ONGs participaron en acciones coordinadas en los cuatro continentes apelaron a la Comisión Europea, al Consejo Europeo así como a los Gobiernos y parlamentos que se paralicen inmediatamente dichas negociaciones. "Usando el maquillaje del término "asociación" están seduciendo con estos acuerdos a muchos gobiernos africanos y engañando al público europeo, haciéndoles creer que Europa tiene ahora un plan positivo para el mundo", explica Dot Keet de Sudáfrica, profesora de política económica y activista de la Southern African Peoples Solidarity Network y de la Africa Trade Network. Dichos EPAs abrirán los mercados de los países ACP a la competencia devastadora de las exportaciones de la UE. Esto llevará a un aumento en la desigualdad social y la pobreza por medio de la destrucción de industrias locales, y de la agricultura campesina y familiar, causando daños al empleo y a las fuentes de sustento. Los términos establecidos dentro de los EPAs reducirán dramáticamente el necesario espacio político de los países ACP para regular y diseñar sus propias políticas económicas con el fin de satisfacer sus propios objetivos y necesidades básicas de la población. Las organizaciones de pequeños agricultores, que representan a la mayoría de la población de los países ACP, se están movilizando para reclamar a sus gobiernos que protegen sus medios de vida y los mercados locales de la peligrosa competencia europea. También las organizaciones agrarias europeas han rechazado las negociaciones por considerar que perjudican al mundo rural y destruyen explotaciones y puestos de trabajo de la agricultura familiar en Europa. El modelo agrario dominante está impulsado por la UE y las grandes empresas transnacionales de la agroindustria y basado fundamentalmente en la producción para la exportación. La lógica de esta concepción es que cada territorio debe especializarse en aquellas actividades que le permita tener ventajas comparativas en relación a otras zonas del planeta en una economía fuertemente globalizada. La prioridad de la agricultura, por tanto, será el cultivo de productos sustituibles para mercados lejanos. Para ello se requiere el uso intensivo de la tierra, el empleo de agrotóxicos, de semillas transgénicas, de maquinaria pesada, de mucha agua, de un trabajo esclavo, etc. El incentivo de la producción agropecuaria hacia la exportación a través de subvenciones públicas promueve que se vendan productos alimentarios en otros mercados por debajo de los costes de producción en el lugar donde se vende (dumping), hundiendo las economías locales y devastando al medioambiente. África exporta flores, diamantes, oro, petróleo, etc. para poder importar comida siendo un continente agrícola. "Esta situación es flagrante y por ello debemos alejarnos de esta orientación de las exportaciones y de nuestra dependencia de ayuda financiera de Europa" demanda Dot Keet de Sudáfrica. La producción agraria local está siendo destruida porque bajo la actual liberalización comercial liderada por el FMI y el BM está llegando al continente africano arroz asiático, maíz americano y trigo europeo. En muchas zonas los productores locales están sufriendo la importación de yogur y queso francés, nata italiana y pollo holandés. Europa está demandando la liberación de la inversión, la protección de la propiedad intelectual de las compañías europeas, acceso a todos los sectores de servicios y acceso a las licitaciones gubernamentales y compras públicas, que son instrumentos de desarrollo muy importantes en estos países y deberían dirigirse a sus propias. Dot Keet de Sudáfrica: "Lo que quiere Europa es que dependamos de sus empresas, porque el sector servicios supone el 70 por ciento de su PIB. Lo más importante es lograr un cambio en la balanza de poder entre los países más desarrollados y los países en desarrollo, porque los primeros no cambiarán sus políticas voluntariamente, sino gracias a la presión que se ejerza sobre ellos. Una de estas presiones es la que deben ejercer los ciudadanos de Europa, que tienen que entender el rol tan negativo que juega su continente en el mundo, particularmente en África"[49]. Y, nuevamente, en septiembre de 2008, se llevó acabo en diferentes países la Semana Internacional para detener los Tratados de Libre Comercio de la UE y los países de África, Pacífico y Caribe. Cuando comenzaron las negociaciones de los EPA, organizaciones de la sociedad civil de África, el Caribe, el Pacifico y Europa advirtieron que dichos tratados vulneraban profundamente los Derechos Humanos. Apuntaron que los EPA suponen una amenaza no sólo para los presupuestos públicos, los ingresos de los pequeños productores e industrias locales, para la soberanía alimentaria, los servicios públicos y la integración regional alternativa, sino que también ponen en peligro el derecho y la capacidad de los países para desarrollar unas políticas económicas acordes con las necesidades de su población y afrontar así la crisis global. Las negociaciones han evidenciado el atropello que los EPA representan. A finales de 2007, la Unión Europea utilizó tácticas manipuladoras y de mano dura en un intento de forzar a los gobiernos africanos a firmar Acuerdos Interinos'. Cuando se hizo evidente que ningún bloque económico regional de África aceptaría las demandas de la UE, la Comisión Europea pasó a utilizar estrategias descaradas de divide y vencerás'. La UE se aprovechó del hecho de que por razones históricas en África algunos sectores de la exportación tienen una fuerte dependencia de los mercados europeos para sus productos. Con la amenaza de negarles el acceso al Mercado Único europeo, los países más vulnerables de África fueron obligados así a aceptar las demandas de la UE de Acuerdos Interinos de Asociación Económica', socavando con ello las posiciones regionales en las negociaciones. Estos Acuerdos Interinos de Asociación Económica' desenmascaran la verdadera cara de la UE. Los "acuerdos" son un clásico Tratado de Libre' Comercio que sirve manifiestamente a los intereses geopolíticos, económicos y comerciales de la UE. La actual agenda de negociaciones pretende profundizar todo este proceso. La UE está ejerciendo fuertes presiones sobre los Gobiernos africanos para ampliar las negociaciones al sector de servicios y para incluir normas obligatorias de inversiones, políticas de competencia y compras gubernamentales. Algo que la ciudadanía rechaza. En la actualidad es más evidente que nunca, que los EPA son el medio de la UE para consolidar unas relaciones fundamentalmente injustas entre África y Europa. Se trata de una re-colonización.NOTAS:
1011* Los Acuerdos de Asociación Europa-América Latina y el Caribe: TLCs encubiertosAmérica Latina y el Caribe (ALC), junto con África, fueron los primeros objetivos de expansión comercial y de inversiones de la Unión Europea. A partir de mediados de los 90', la UE comienza a perseguir Tratados de Libre Comercio (TLCs) con países de la región. Los mismos han sido denominados "Acuerdos de Asociación" ya que los capítulos de comercio e inversiones fueron presentados dentro de un marco más amplio que incluye capítulos sobre cooperación y desarrollo, y tienen un enfoque de cohesión social y diálogo político. Al incorporar estos otros elementos que permitían mantener una retórica de objetivos de desarrollo social y con la nueva denominación de los acuerdos, la UE logró evitar que los mismos sean categorizados como TLCs, los cuales experimentaban amplia resistencia en ALC. Esta estrategia de diferenciación se basa tanto en su retórica como en el estilo de sus propuestas hacia América Latina. La UE alega que los acuerdos bilaterales y birregionales son "instrumentos para el desarrollo" y de esa manera logra el efecto deseado: al comparar la política de la UE con la de EEUU, los gobiernos de ALC, así como sus pueblos, por muchos años, vieron en la UE una potencia benigna con propuestas de acuerdos que si bien incorporaban capítulos comerciales, también incluían muchos otros elementos (intercambios culturales, paz, cooperación, democracia, derechos humanos...) destinados al "desarrollo". Sin embargo, el análisis de los componentes de "desarrollo" incluidos en los Acuerdos de Asociación de la UE con los países y los bloques regionales de ALC, llámese integración regional, cooperación al desarrollo o dialogo político y cohesión social muestra que la alternativa europea se diferencia muy poco del programa de libre comercio de EEUU, dado que todos estos elementos son usados primariamente como instrumentos para avanzar y asegurar una mayor liberalización de los mercados, y son usados para reforzar los intereses comerciales y de inversiones de las corporaciones transnacionales europeas. Los primeros Acuerdos firmados por la UE en este marco fueron con México (firmado en 2000) y Chile (firmado en 2002), además de la negociación con la región del MERCOSUR (las negociaciones, lanzadas en 1999, se encuentran estancadas desde octubre de 2004) [50] . A su vez, en 2002, la UE también lanzó negociaciones para un Acuerdo de Partenariado Económico con los 15 países caribeños reunidos en CARIFORUM (como parte de las negociaciones con los países ACP). En Diciembre de 2007, en medio de presiones extremas por parte de la UE pero también de una fuerte campaña de resistencia por parte de los movimientos sociales, los países del Caribe completaron las negociaciones con la UE para la firma del EPA [51]. El 15 de octubre de 2008, 10 meses después de concluidas las negociaciones, los países del Caribe están firmando un Acuerdo de Asociación económica con la Unión Europea. Durante más de diez meses este Acuerdo ha sido causante de numerosas controversias en la prensa caribeña y los parlamentos. La fecha de la firma se pospuso en numerosas ocasiones. Este Acuerdo es el primer acuerdo "completo" que la Unión Europea ha podido obtener. Las negociaciones con las otras cinco regiones ACP están aún pendientes. Claramente, este tratado no tiene nada que ver con un desarrollo sostenible para los pequeños países del Caribe, sin embargo, contiene las demandas que la UE está tratando de obtener en todas las negociaciones comerciales que está llevando a cabo. ¿Por qué es un mal acuerdo? Porque impone a los países caribeños una enorme lista de obligaciones. Estas obligaciones son intereses de la Unión Europea, no necesidades y preocupaciones del Caribe. Todas las disposiciones de cooperación y asistencia son totalmente no vinculantes. La UE ofrece muy pocos medios adicionales; el Caribe debe financiar la puesta en marcha y cualquier medida atenuante de las envolturas existentes. La UE ha perdido numerosas ocasiones para ofrecer un trato significativamente especial y diferencial, o tener flexibilidad. Muchas disposiciones están directamente en contra de posiciones conjuntas y minan muchas de las posiciones tomadas por los países en desarrollo de la OMC.El acuerdo socava la política de espacio y podría impedir que el Caribe tome medidas ante la presente crisis económica. Carece de una cláusula de revisión para poder aquilatar el progreso del desarrollo a intervalos regulares. Guyana, que rechazó la ratificación, fue amenazada con un incremento en las tasas de importación y exportación por la UE. Las mismas amenazas se usan para presionar en las negociaciones con los países del Pacífico y de África. (Véase Cuadro 1 en pág. 146)NOTAS:
1112* Cumbre UE-ALC en Lima: se enfrentan dos modelos y gana la hipocresíaSi fuese por los periódicos económicos el balance que dejó la V Cumbre de América Latina, el Caribe y la UE, celebrada el 16 y 17 de mayo de 2008 en Lima entre 27 países europeos y 33 latinoamericanos y caribeños, sería "positivo". Según el presidente de Pro-Inversión, David Lemor, en tres días de cumbre se realizaron 800 ruedas de negocios, enfocadas en infraestructura y minería por inversiones que superan los 20.000 millones de dólares. "Lo mejor es haber logrado flexibilidad por parte de la UE" en las negociaciones comerciales entre la Comunidad Andina y la UE, explicó el canciller peruano José García Belaunde los resultados obtenidos en materia comercial. "No nos pueden imponer el ritmo del más lento", afirmó. El Presidente boliviano Evo Morales manifestó que está siendo presionado por la UE para ingresar a un Tratado de Libre Comercio, que calificó de "instrumentos de colonización y dominio". Morales propuso a sus pares andinos que convoquen a un referéndum en sus países para conocer la opinión de sus pueblos sobre el TLC con la UE.
1213* Desarrollando una estrategia de resistencia birregional: la red Enlazando AlternativasComo respuesta a las políticas neoliberales y la agenda comercial de la UE en América Latina y el Caribe, y las Cumbres de Jefes de Estado de ambos continentes como escenario, surge en 2004 la Red Birregional Europa-América Latina y el Caribe Enlazando Alternativas [52] . Se crea para incrementar las resistencias al "proyecto europeo", a los Acuerdos de Asociación, a las empresas transnacionales con base en la Unión Europea y a las políticas internacionales de "libre" comercio, así como para proponer alternativas. Lo novedoso es que nace en un marco geopolítico birregional, articulando movimientos, redes y organizaciones sociales y políticas del campo y la ciudad de América Latina y Europa. Sigue además lo aprendido en la resistencia contra el ALCA y los TLC en América, que tiene las Cumbres de los Pueblos (a partir de 1998) como espacios de convergencia. Pero las cumbres oficiales (cada 2 años) y las alternativas no son más que momentos visibles de procesos políticos paralelos antagónicos. La III Cumbre de los Pueblos Enlazando Alternativas en Lima fue impulsada por organizaciones europeas y latinoamericanas, de carácter campesino, ecologista, indígena, sindical, feminista, de derechos humanos, de solidaridad, de migrantes, de ONG y otros. Su leit motiv es una integración birregional completamente alternativa a la actual, que se caracteriza por el saqueo de las transnacionales europeas de los recursos latinoamericanos y la diáspora de miles de latinoamericanos a ciudades europeas. Entre el 13 y el 16 de mayo de 2008, la red Enlazando Alternativas movilizo mas de 10.000 representantes de movimientos sociales y organizaciones de la sociedad civil de ambas regiones quienes participaron de la Cumbre de los Pueblos Enlazando Alternativas 3', organizado en ocasión de la IV Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE, América Latina y el Caribe en Lima, Perú. La Cumbre de los Pueblos, y la Sesión del Tribunal Permanente de los Pueblos a las Corporaciones transnacionales europeas que se realizó en el marco de la Cumbre, permitió no solo visibilizar la enorme diversidad de sectores afectados por las transnacionales y los efectos nefastos que traerá la firma de nuevos TLCs con la Unión Europea, sino también dio impulso para avanzar en un tejido de relaciones que transformen las actuales condiciones de políticas neoliberales tanto en ALC, como en la UE dando lugar a la definición conjunta de planes de resistencia y a la formación de un espacio social y político que permita la defensa y construcción de alternativas populares para un verdadero marco de políticas de apoyo y solidaridad, basados en el respeto, la autonomía y la soberanía de los pueblos.NOTAS:
1314* ¡Pero la estrategia de la "Europa Global" no es solo nefasta para el resto del mundo!La estrategia Europa Global' relaciona explícitamente las políticas internas y las políticas externas a través del dogma de la "desregulación" y de la "competitividad". En Europa una de las grandes amenazas es el Tratado de Lisboa. Este tratado refuerza una Europa neoliberal, aumenta la militarización, la exclusión, las desigualdades y la mercantilización, así como endurece las políticas securitarias-represivas. La red europea Seattle to Brussels Network', cree «que es necesario un enfoque diferente en cuanto al comercio internacional y a las inversiones, si buscamos detener la pobreza, la explotación, la injusticia, y los desastres ecológicos en todo el mundo. Será imposible la construcción de una Europa social, ecológica y democrática mientras que la UE persiga políticas comerciales que solo favorecen a las corporaciones, tales como la estrategia Europa Global'». En abril de 2008, activistas de 38 países se reunieron en Bruselas. En esta ocasión, compartimos ideas y elaboramos estrategias a nivel europeo y global, para derribar la agenda de la Europa Global, y para hacer que el comercio este al servicio de los pueblos y del planeta.1415* Con este fin, reclamamos
NOTAS:
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