La erradicación de la pobreza y la desigualdad sólo puede ser un proyecto mundial.
El principal beneficiario es la humanidad y el ecosistema en el que se asienta la vida. Todo el esfuerzo que algunos países realicen en beneficio del desarrollo puede caer en saco roto por las dinámicas establecidas desde las instancias multilaterales de decisión. Los bienes públicos globales escapan de la capacidad de los Estados-Nación y dependen de la capacidad de construir consensos y compromisos en el ámbito mundial. Las actuales instituciones internacionales carecen de herramientas y mecanismos para hacer efectiva la obligatoria corresponsabilidad con los objetivos de desarrollo.
Realizamos el seguimiento de la agenda internacional de reforma de las instituciones internacionales. Reformas que han de profundizar en la democratización de sus estructuras de decisión y en su capacidad de vincular esfuerzos locales, nacionales y regionales. La defensa de la legalidad internacional, así como el refuerzo de los proyectos de tribunales internacionales que la garanticen es una necesidad urgente en la construcción de una globalización de los derechos humanos. Las instituciones financieras internacionales promueven valores y tendencias que nos alejan de nuestros objetivos compartidos.
Analizamos la agenda de transformación de dichas estructuras actualmente orientadas según los intereses del gran capital privado, que imponen planes económicos para garantizar su acumulación, a costa de las condiciones de vida de millones de personas y de la destrucción del planeta.

Decisiones del G-20 profundizan la emergencia social y ambiental. Ecologistas en Acción.
Nuevos diseños para la Arquitectura Financiera Internacional. Oscar Ugarteche.
El posneoliberalismo y sus bifurcaciones. Ana Esther Ceceña.
BID: 50 años financiando la desigualdad. Declaración Asociaciones Frente al BID.50.
Roles y limites del sector privado en el desarrollo. Cecilia Carballo.
La cruda realidad de los impuestos. Nicholas Shaxson y John Christensen.
La crisis crediticia: causas, respuesta pública y más allá. Henrik Lumholdt.
Nuevos principios y reglas para construir un sistema económico que sirva para la gente y el planeta.
Los Objetivos del Milenio. El rostro oculto del Banco
Mundial. Eduardo Luque.
El Banco del Sur y el Banco del ALBA. Ernesché Rodríguez.
Las instituciones financieras internacionales contra el
derecho al desarrollo. Kanaga Raja.
Davos, la Bono banalización de la globalización. Eduardo
Gudynas.
Las crisis financieras internacionales: Agujeros negros en la
globalización. Rodolfo Benito.
Banco del Sur: Ruta hacia una nueva arquitectura financiera. Pablo Dávalos.
ONU ¿reforma o refundación?. Carlos Villán Durán.
El año de las cumbres Marta Arias
El nuevo consenso europeo sobre el desarrollo. Ester Asín y Olivier Consolo
Conclusiones y compromisos de la "Plataforma 2015 y más".
Reforma pendiente del sistema de organización de las Naciones Unidas. Plataforma 2015 y mas
El papel del PNUD en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Fernando Casado.
Los dilemas de la política de desarrollo de la Unión Europea. José Antonio Sanahuja.
Nota de agencia que recoge la petición de Oxfam a la comunidad internacional para que cancele la deuda externa de Pakistán como ayuda para la reconstrucción del país anegado por las recientes inundaciones. Leer más>>
En las siguientes páginas, formulo preguntas presentes en el debate del derecho a la ciudad como visión, movimiento y potencial alianza global. Además quiero aportar algunas ideas surgidas del intercambio creativo entre activistas de los movimientos sociales y académicos. Estas ideas y experiencias harán referencia específicamente al aporte a la práctica y la teoría (práctica como' teoría y viceversa) proporcionado por el Foro Social Mundial (FSM), sin duda la iniciativa más importante de los movimientos sociales globales y de las organizaciones de la sociedad civil en la última década. Creo que la experiencia colectivamente creada y compartida e implementada en el espacio facilitado por los eventos y procesos del FSM puede ser de importancia decisiva para el movimiento por el derecho a la ciudad, ya que se trata de una plataforma en constante proceso de globalización. La experiencia del FSM se refiere, entre otras cosas, a estrategias y problematizaciones de diferencias y conflictos; a la capacidad de superar o convivir con profundas y, a veces, amenazadoras divisiones, como aquellas que se crean entre activistas urbanos, entre luchas y campañas radicales y moderadas, entre acciones más transformadoras y más paliativas; a la propuesta de hacer camino al andar; y a la práctica diaria de facilitar dinámicas participativas que contribuyan a la concreción del otro mundo anhelado. Estos aportes no pretenden ser recetas; más bien representan un espacio de compromiso común, como él del FSM, en el cual el movimiento por el derecho a la ciudad ha podido expandirse. Es un espacio de oportunidades y desafíos que estimula a los activistas motivados por su libertad de vivir en paz y dignidad en las ciudades globales cada vez más exclusivas. Leer más>>
En las siguientes páginas, formulo preguntas presentes en el debate del derecho a la ciudad como visión, movimiento y potencial alianza global. Además quiero aportar algunas ideas surgidas del intercambio creativo entre activistas de los movimientos sociales y académicos. Estas ideas y experiencias harán referencia específicamente al aporte a la práctica y la teoría (práctica como' teoría y viceversa) proporcionado por el Foro Social Mundial (FSM), sin duda la iniciativa más importante de los movimientos sociales globales y de las organizaciones de la sociedad civil en la última década. Creo que la experiencia colectivamente creada y compartida e implementada en el espacio facilitado por los eventos y procesos del FSM puede ser de importancia decisiva para el movimiento por el derecho a la ciudad, ya que se trata de una plataforma en constante proceso de globalización. La experiencia del FSM se refiere, entre otras cosas, a estrategias y problematizaciones de diferencias y conflictos; a la capacidad de superar o convivir con profundas y, a veces, amenazadoras divisiones, como aquellas que se crean entre activistas urbanos, entre luchas y campañas radicales y moderadas, entre acciones más transformadoras y más paliativas; a la propuesta de hacer camino al andar; y a la práctica diaria de facilitar dinámicas participativas que contribuyan a la concreción del otro mundo anhelado. Estos aportes no pretenden ser recetas; más bien representan un espacio de compromiso común, como él del FSM, en el cual el movimiento por el derecho a la ciudad ha podido expandirse. Es un espacio de oportunidades y desafíos que estimula a los activistas motivados por su libertad de vivir en paz y dignidad en las ciudades globales cada vez más exclusivas. Leer más>>