Queremos que los derechos económicos, sociales y culturales, incluyendo el derecho al desarrollo, sean universales. Para eso hay que exigir a los gobiernos del mundo los medios y la voluntad necesarios para erradicar la pobreza y promover el desarrollo.
Tal y como firmaron 189 países en la Cumbre del Milenio de Naciones Unidas en el año 2000, queremos que se cumplan las metas fijadas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio .
Y además, consideramos irrenunciable extender y fortalecer las libertades y la democracia .
Creemos que es posible construir un mundo más justo con la responsabilidad de todas las personas, instituciones y gobiernos, por medio de un cambio en las relaciones entre el Norte y el Sur. Porque estos cambios necesarios van a beneficiar a todos los pueblos y la erradicación de la pobreza favorecerá la paz y la estabilidad política y social mundial.
